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domingo, 17 de junio de 2012

Para nosotras, porque lo valemos.

El sector del vino parece estar dando un giro hacia un nuevo mercado, quieren tal vez que la mujer forme parte de su mercado (cada vez hay más profesionales del sexo femenino, y eso cada vez marca más diferencia), algunos lo intentan sin conseguirlo, otros lo hacen sin querer, y otros simplemente no se dan cuenta del enorme potencial que eso supone.

Cuando crearon You & Me pensaron en un público mayoritariamente joven. Y desde luego es muy juvenil, no hay más que ver su etiqueta. Pero se les escapa que esa etiqueta, esos colores, ese diseño y el vino que se esconde dentro es un vino que puede conquistar no sólo a los jóvenes sino también a las mujeres de cualquier edad.

Este albariño de Rias Baixas bien puede ser el inicio de ese desmarque, el futuro de la mujer a formar parte de ese mercado que algunas bodegas ya buscan. Nuestra experiencia es corta pero muy intensa.

La primera vez que probamos You & Me fue en el Salon 5 Estrellas de la Guía Peñín, un día de grandes descubrimientos. Y de ahí decidimos que teníamos que volver a catarlo, mejor y más despacio en casa, con algun plato casero para poder sacarlo todo el partido posible y llegar a una conclusión más concreta.

Nuestra conclusión fue un vino muy fácil de beber, suave, muy untuoso, salino, floral. Ideal para tapear, postres, marisco, pescado, carnes.... Es un vino polifacético y muy equilibrado, muy representativo de su terroir (terruño, en castellano).

Aquí os dejo la ficha de cata:
Tarta de chocolate casera hecha por Mónica

Añada: 2011

Bodega: Agnusdei

Variedad: 100% Albariño


Color: amarillo pálido con reflejos dorados.

Nariz: lágrima fina y abundante, olor floral, a brisa de mar, a "cebada", pastelería.

En boca es suave, recuerdos a flores silvestres, intenso, equilibrado y largo postgusto.







Maridaje:

Risotto Frankfurt: salino y floral, y con un postgusto muy largo que te limpia la boca.

Tarta de chocolate: desaparece ese toque a mar, y resaltan las flores y el sabor a campo.

Berberechos/Calamares/etc: sabor a manzana, chispeante, se integra perfectamente y se sintetiza bien sin que ninguno resalte sobre el otro. Con los berberechos, salen los recuerdos a bollería.


-Ginny.

lunes, 23 de abril de 2012

Un paseo entre tenajas: Bodegas Jesús Díaz. Vinos de Madrid.


Últimamente mi vida esta lleno de primeras veces, consecuencia de introducirse en un nuevo mundo, y el deseo de conocerlo y profundizarlo te lleva a mil experiencias nuevas, días y felices jornadas junto a los que más quieres que nunca se olvidarán.

Tal jornada tuvo lugar el pasado martes 27 en Colmenar de Oreja (Madrid). Diez días antes habría llamado para reservar nuestra cita con una de las bodegas que se localizan en el sureste de la capital española, a unos 65 kms de distancia: Bodegas Jesús Díaz. Martes 27 de Marzo, 2012: 11:30 am.

A pesar de comenzar la mañana algo accidentada, saliendo tarde de casa, el camino que tomamos (por Perales de Tajuña) fue todo un acierto, y , a pesar de perdernos un poquito por el pueblo de Colmenar de Oreja, no llegamos con mucho retraso a nuestra cita con Consuelo Díaz Ocaña – nuestra guía, jefa de ventas, y bisnieta del dueño del fundador de la bodega- y el resto de las personas citadas ese día.

Parecía como una niña con zapatos nuevos. Me recordó a mi estancia en el colegio cuando me sentaba en primera fila para absorber lo máximo posible de la clase – y así poder aprovechar al máximo mi tarde de estudio ese mismo día-. Atendiendo y observando cada detalle: la sala de tenajas, los depósitos de cemento, de acero inoxidable y más tarde la gran sorpresa de esa bodega: unas cuevas donde tenían las barricas criando sus vinos, que datan del siglo XV. Un encanto especial, una singular bodega, con un encanto especial, un proceso artesanal, muy cuidado de principio a fin.

Después de un paseo por su historia, su trabajo y su familia, nos adentramos en lo que ellos denominan La Taberna, una pequeña tienda donde podemos encontrar productos tanto de la bodega como típicos de la zona o licores que llegan hasta el pueblo.  Ahí mismo, Consuelo nos guía hacia el comedor, situado en la parte trasera de la tienda, para degustar tres de sus vinos, acompañados por un delicioso plato de patatas.

La Taberna, acogedora tienda de la bodega


El primer vino que degustamos fue su blanco, recién embotellado (solo llevaba una semana embotellado). No sé si fue por tener el plato de patatas justo debajo de mi nariz, pero tras pasar por la fase en nariz, con una aroma muy dulce, pase a boca y la sensación era de tener una patata en la boca. Pero no me entendáis mal, una patata frita, como las que Consuelo nos había servido. Tal vez por su influencia, o tal vez no, me recordaba a unas patatas fritas dulces, saladas (en su punto de sal) y con cierto toque artesanal que pocas patatas hoy en día tienen. Un vino fresco, dulce y fácil de tomar. Con tan poco tiempo en botella es sorprendente su alta calidad. Desde luego, tiene un futuro prometedor.

A continuación, probamos un rosado.  Un rosado distinto de todos los demás. Con cuerpo, acidez y buen equilibrio. Da la sensación de estas probando un buen tinto, sino fuera porque la temperatura a la que se sirve es típica del rosado y no del tinto. Fresco, suave pero con cuerpo y potente. Gano muchos adeptos entre los que nos encontrábamos en la sala.

El blanco, el tinto y Heredad Torresano de Jesus Díaz


Y tras ellos dos, el tinto de Jesús Díaz. En nariz aromas  de frutos rojos maduros, en boca tonos frutales, fresco y persistente. Un vino madrileño que representa bien su terroir y carácter.

Acto seguido pasamos a la tienda, y a Nuria y a mí nos obsequiaron con un vino (el que más nos gustó de la cata), y compramos uno de sus vinos espumosos y el rosado, junto con un vermouth muy exquisito con una pinta tremenda...

Otros productos de La Taberna


La visita fue inolvidable. Una experiencia que me gustara repetir algún día.

El día acabó en Chichón, comiendo en uno de sus restaurantes de la Plaza Mayor, con un día soleada y precioso. Un día redondo e inolvidable, como los vinos de Jesús Díaz.

Bodegas Jesus Díaz
--Ginny


Aquí os dejo una vision distinta de esta misma visita, la de Nuria: http://saboresenelmundo.blogspot.com.es/2012/04/un-dia-de-visita-en-los-pueblos-de.html