Mostrando entradas con la etiqueta sugerencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sugerencia. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de julio de 2012

Trucos para cóctel

A veces hacemos un cóctel y no sale como nos hubiera gustado. No hay que preocuparse porque hay soluciones. Aquí os dejo algunas de la mano de Ron Matusalem. 




Más trucos, consejos y cócteles en su web www.matusalem.com

Nuria.

lunes, 18 de junio de 2012

Carpe Diem Añejo

Carpe Diem Añejo


Para todos los momentos. 


La uva Pedro Ximén, autóctona de Málaga, sirve para hacer este vino dulce para postres y entre horas. Ha tenido crianza en barrica y a la uva pasificada le da un color caoba rojizo muy hermoso. Se toma frío y es ideal con frutos secos, postres variados, para tomar con el café y dentro del café, jejeje, ya que le da un sabor muy especial. Vamos, que está muy rico. También se puede tomar una chispa con Coca Cola, para sustituir al vermú. Así, en plan español y con estilo. 
Es un vino dulce con olores a café, a torrefactos, a caramelo, a pasas, a lo que también sabe y sabor muy rico con notas de café e incluso un pelín a fresa, aunque esta es una apreciación totalmente personal y supongo que intransferible. 
Nosotras lo tomamos con la merienda, con frutos secos, anacardos en concreto (SI, hemos encontrado un fruto seco al que Ginny NO es alérgica ¡Aleluya!) u el cóctel de frutas Hacendado. Es lo que solemos merendar. A veces tomamos chocolate, pero eso será otra entrada. 

Muy rico, de verdad, dura varios días en la nevera, fresquito, y se puede tomar a cualquier hora. 

Nuria. 

viernes, 15 de junio de 2012

Erebo 2011 D.O.Valdeorras: un blanco todoterreno


Cuando se habla de vinos blancos es difícil establecer comparativas, hay tantos como tipos de uvas blancas pueda haber. Los hay dulces, muy dulces, ácidos, potentes, sedosos, salinos.... Y a cada persona le puede gustar uno totalmente distinto de su amigo del alma, vecino, compañero, pareja o hermano. Ya sabéis lo que dicen, para gustos colores.  Por eso cuando vas catando blancos, y ahora que es verano es época de ello, resulta cada vez más complicado que un blanco, o tinto o rosado (pero en este caso hablamos de blancos), te sorprenda y se te grabe en la memoria ya no solo como si te gusta o no, sino como un buen vino que puede maridar bien con todo. Eso sí es difícil de encontrar.

Este vino que hoy os presento aquí es ese vino blanco que tanto a Nuria como a mí nos encantó por aunar todas las cualidades que puede o debe tener un vino blanco. Dos personas que como nosotras, somos la antítesis la una de la otra, que coincidamos en que este vino es un vino muy fácil de beber y que a cualquier persona, mujer en concreto, le puede gustar porque está equilibrado en cada uno de sus elementos.

Erebro 2011 con risotto de salchichas


Erebo 2011. D.O. Valedoras. 100% Godello.

Ficha de cata:

Color: amarillo paja con reflejos dorados

Nariz: toques cítricos, manzana verde y tierra mojada.

En boca recuerdos a pastelería con toques herbáceos al final. Fresco y con toques minerales. Potente, untuoso. Postgusto largo y frutal con toque mineral.

Nuestro maridaje fue risotto de salchichas, y por la noche lo tomamos con una rica ensalada.

Con el risotto sale ese sabor mineral con un toque a pastelería, y un toque a flores silvestres de campo. Un toque dulce a caramelo, chispeante.

Con la ensalada sedoso, fresco y dulce.

Con una rica ensalada


Si tenéis oportunidad, no dejéis de probarlo y de disfrutar de él. Ya nos contareis vuestra experiencia...

-Ginny.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Y de postre...

Después del  delicioso pollo con miel que preparó Nuria ayer, me toca mí contaros una pequeña sugerencia para el postre.

Siempre me ha gustado combinar sabores: dulce/salado, dulce/amargo, frío/caliente. No soy gran aficionada a los postres, por eso cuando los tomo me aseguro de que estén realmente buenos y/o sean de alta calidad (véase: caseros, artesanales).

Para el postre de nuestra anterior receta, mi pequeña sugerencia parte del hecho, espero que obvio, de que nos ha sobrado salsa de miel. Con esto aprovechamos al máximo la receta. Y nada más sencillo que añadir dicha salsa a una porción (tamaño al gusto) de queso fresco de vaca. En mi caso, el queso fresco era de 0% m.g. (materia grasa) pero seguro que está mucho mejor con una normal- al fin y al cabo tampoco engorda tanto como para escatimar en la calidad del queso.


Así pues sírvase al gusto, cuantas raciones se desee para el postre (en función de la cantidad de salsa restante) y echar por encima la salsa de miel.



Y ¡Voilà! Bon Appetit! Espero que lo disfrutéis.


--Ginny